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viernes, 15 de julio de 2011

Capitulo 17 **Conspiracy** (PARAMORE)

………………………………………………… (ALANA)
Alana estaba tumbada en su cama, por fin habían llegado a Landfield. Después de haber estado semanas durmiendo en el suelo, en un incómodo saco de dormir, por fin podía estar cómoda en una cama. A su lado estaba Erik acariciándole el pelo cariñosamente mientras hablaba animadamente de que por fin habían llegado a su destino y muy pronto acabaría aquello. La chica con la cabeza apoyada en su pecho y los ojos cerrados le escuchaba algo más tranquila de lo que había estado los anteriores días.
-¿Qué te parece si cuando todo esto acabe hacemos un viaje?- preguntó el chico.
-¿Un viaje? ¿A dónde?
- A donde tú quieras, ¿Qué te parecería ir a ver el mar?
-El mar… Los Blackborn, la familia que me cuidaba, me contaron que de pequeña mis padres tenían una pequeña casita en la playa, y nos encantaba ir de vacaciones.
-¿Cuántos años tenías tú?
-La verdad es que no lo sé, no recuerdo nada de aquella casa. Era demasiado pequeña… aunque a veces, mientras duermo, me viene la imagen de una estantería llena de libros, pero en especial uno que mis padres solían leerme muy a menudo.
Erik la miró con interés:
-¿Te acuerdas del nombre de ese libro?
-“El viaje de Beryl”, creo que se llamaba así. –Comentó la chica encogiéndose de hombros y restándole importancia al asunto.
-Entonces decidido, viajaremos a la cabaña de tus padres, así podrás recordar un poco más de ti. Puede que no pueda aclararte nada sobre tu infancia ni sobre tu familia, pero sí que te puedo ayudar a valorar más tu pasado. El chico le dio un suave beso en los labios.
Alana inspiró poniéndose roja, le encantaba cuando Erik se ponía tierno.
-Vale, pero ¿pueden venir…?
-No – cortó tajante Erik – Te quiero para mi sola.
Alana se lo quedó mirando fijamente, un poco sorprendida.
-Entiéndeme, últimamente no hemos pasado demasiado tiempo juntos, si no era porque tú estabas en las nubes, era porque... bah da igual.
-No, dime – preguntó a Alana con curiosidad.
-Era por Liam…
Se hizo un silencio incómodo.
-No he querido decirte nada, porque sé que es una parte importante de tu pasado, y en parte de tu vida en general. No me acaba de gustar ese chico, le veo algo… “sospechoso…”
-¿Sospechoso? – se extrañó la chica
-Si no se, como si escondiera algo… Es extraño. No te lo he querido decir antes, pero se nota que es el hermano de… - El chico se quedó callado con un poco de apuro.
-Alan – terminó la frase la chica
De repente se escuchó un estallido en el pasillo, y la puerta de la habitación salió volando. Entraron cinco encapuchados y gritaron:
-¡La hemos encontrado! ¡Cogedla, pero no le hagáis daño! Son órdenes de Alan, la quiere viva…
Erik, se puso de pie en un salto y la protegió con su cuerpo:
-Huye, por la ventana, yo los entretendré – Dijo el chico muy serio y enfadado.
-Pero… puede ser peligroso, puedes morir.
-Si es por ti, no me importa arriesgar mi vida. Venga, ¡vete! – Le apremió Erik apartándola suavemente hacia la ventana.
-La chica tiene prioridad, en cuanto a él, ya sabéis lo que hacer.
-Ni un paso más, soy un tío cabreado…
De fondo se escuchaban unos gritos histéricos, por el pasillo acababa de pasar Matt, con una toalla envuelta en la cabeza y una bata, chillando como un loco. Detrás Mousy corría como el alma que llevaba el diablo y maldiciendo a todo el mundo.
Matt, se percató de la presencia de los maleantes en la habitación de Alana y se quedó parado, mirando extrañado. A su espalda Mousy chocó contra él.
Un fino florete de hielo apareció en la mano del chico pelirrojo.
-¡Nadie toca a mi amiga! – exclamó malhumorado mientras se lanzaba contra los enemigos
En unos segundos los hombres yacían en el suelo, inconscientes. El grupo de amigos salió al pasillo y allí encontraron a Selene y a Gun. Ambos parecían acalorados y un tanto cansados.
-¿Estáis todos bien? – Preguntó Selene
-Vamos, tenemos que salir todos de aquí, nos han tendido una emboscada, ¡Corred!
Una segunda explosión en el pasillo lanzó a Matt escaleras abajo, todos corrieron a ayudarlo. Parecía casi ileso, solo tenía un pequeño rasguño en la ceja.
-Venga, tenemos que seguir – los animó Gun
Matt se levantó de suelo con dificultad, pero al apoyar su tobillo derecho volvió a caer lanzando un grito de dolor.
-¡Mi tobillo! – se quejó
Selene corrió y se arrodilló a su lado:
-¿Matt, estas bien? Vamos, tenemos que continuar – Dijo la chica intentando levantarle.
-¡No! – Dijo mientras se llevaba la mano a la frente – Seguid sin mí, yo soy una carga…
-¡Idiota! Como te vamos a dejar aquí… Gun, ¿puedes ayudarle?
Gun con un suspiro se acercó y lo cargó en brazos.
-El sueño de cualquier princesa – comentó contento Matt
-Una más de esa, y soy el que te tira por las escaleras – le contestó Gun un tanto malhumorado
Las luces del pasillo se apagaron repentinamente dejándolo todo a oscuras. Erik lanzó una maldición por lo bajo.
-Tenemos que salir de aquí ya – urgió Erik.
Una vez avanzado unos cuantos pasos, vieron como una sombra se acercaba a toda velocidad hacia ellos.
-Cuidado, se acercan más – Dijo Mousy mientras se ponía en guardia.
Alana estaba a punto de lanzar una bola de fuego cuando la figura que había llegado cerca de ellos quedó iluminada por la bola ígnea.
Ashley, con todos los pelos revueltos y el camisón puesto, sujetaba fuertemente un bolso y lo zarandeaba peligrosamente.
-Malditos babosos… - Dijo mientras se giraba a ver si la seguían
-Ash, ¿estás bien? – Preguntó Gun, que seguía cargando con Matt
-¿Dónde está Liam? – habló ignorando completamente al chico
-No lo sabemos – Respondió Mousy algo preocupado
Una planta más arriba sonó un temblor, y unos cuantos encapuchados empezaron a bajar por las escaleras:
-¡Allí están! – Gritó uno de ellos
-Mierda, en marcha, ya se reunirán él y Shawn con nosotros en el parlamento – Apremió Erik
Empezaron a correr hacia la salida y salieron a la fría noche. A Alana una ráfaga de aire helado le azotó en el rostro, provocándole un escalofrió.
Avanzaron calle arriba, mientras los encapuchados intentaban cogerlos. Llegaron a un sombrío parque en el que se escondieron, o al menos lo intentaron. Allí los acorralaron y hubo de nuevo una pelea. Se separaron para agilizar las cosas y cada uno empezó su propia pelea individual
Gun que seguía con Matt en brazos intentaba esquivar las estocadas de un gordo, mientras Matt lanzaba hechizos a diestro y siniestro.
Selene luchaba contra otra chica bastante bajita pero con muy mala leche. Parecía que era la que peor lo llevaba.
Alana y Erik, espalda contra espalda se enfrentaban a otros tres hombres, y Ashley, que había acorralado a su contrincante, se dedicaba a darle con el bolso en la cabeza mientras el otro se retorcía de dolor en el suelo.
Mousy, de fondo,  luchaba con un encapuchado cuerpo a cuerpo.
……………………………………………………… (SELENE)
La mujer rápida como un rayo le lanzó un mandoble con su sable, aunque Selene ya estaba preparada para esquivarlo con agilidad. Dio un salto hacia atrás para mantener las distancias contra su contrincante, al aterrizar pareció tambalearse un poco. Hacía tiempo que se encontraba cansada y un poco mareada aunque no se lo había comentado a nadie. Aquellas malditas visiones, que cada vez se hacían más frecuentes, la estaban debilitando.
La mujer volvió a lanzarse contra ella y lo esquivó de nuevo, aunque esta vez por muy poco. La encapuchada se había movido a más velocidad de la esperada y Selene tuvo que esquivarla en el último segundo desviando el sable con una de sus katanas, pero el arma se acercó demasiado a su cara haciéndole un pequeño corte en la mejilla. Aquello cabreó aún más a Selene, quien se lanzó en un agresivo contraataque que hizo retroceder a su oponente. Aprovechando, le lanzó una gran onda eléctrica intentando dejarla inconsciente, pero la mujer sin dudarlo se echó a un lado sorteando el potente ataque. La chica jadeó en una mezcla de cansancio e incredulidad. Aquellos oponentes eran más fuertes de lo habitual… ¿O era ella la que estaba más débil de lo normal?
-¡Selene! ¡Cuidado!- gritó Mousy, que era el más próximo a ella.
La muchacha escuchó algo detrás suya y se giró a tiempo para ver como otro encapuchado que salía de la nada la intentaba atacar por la espalda. Levantó una de su katanas para evitar una estocada, pero para sorpresa de ella, el arma abandonó su mano y aterrizó lejos de la chica. Ya solo  tenía una katana…
La mujer volvió a la carga abalanzándose sobre Selene aprovechando que se había quedado sin una de sus armas. Esta eludió la ofensiva con una voltereta lateral. Cuando se levantó con agilidad vio que los dos encapuchados iban al mismo tiempo a por ella.
-Venid, - habló por lo bajo – Así me libraré de los dos a la vez.
Estaba a punto de correr hacia ellos para atacarlos cuando la visión de Alana gritando con el cadáver en sus brazos la volvió a atravesar. Lanzó una exclamación de sorpresa parándose en seco. En ese momento los dos enemigos atacaron a la vez. Selene consiguió esquivar a uno de ellos, pero el otro, aprovechando la ocasión se lanzó en una rápida acometida. La espada le hizo un largo tajo en el brazo derecho y el costado. La chica soltando la katana soltó un alarido de dolor. La sangre salpicó el suelo y su pijama. Empezó a marearse y a ver todo borroso, aunque se dio cuenta de que los encapuchados la rodeaban listos para atacar.
Pero entonces la imagen del cadáver volvió a apoderarse de su mente acompañada de voces y gritos desgarrados. Después aparecieron los grandes ojos rojos que la miraban fijamente amenazando con atacarla. Aquellas imágenes se repetían en su cabeza una y otra vez, cada vez más deprisa.
-Por favor… - pidió Selene quebrándosele la voz mientras comenzaba a llorar desesperada – basta…
Cerró los ojos con fuerza, deseando que aquello parara, pero no lo hacía. Las imágenes pasaron con más rapidez, las voces y los gritos cobraban mayor intensidad. Empezó a temblar y a tambalearse, más mareada de lo que había estado en su vida.
-¡Parad! – gritó llevándose las manos a la cabeza y tirándose del pelo, ignorando el dolor de la herida - ¡DEJADME EN PAZ! – rugió una última vez.
Notó que la energía que tenía en su cuerpo salía violentamente todo de una vez, creando una potente onda expansiva que mató a sus dos enemigos y tiró al suelo a todos los presentes.
Sus amigos y los demás pararon de luchar por un momento y la observaron atónitos.
De repente se sintió vacía, ya no le quedaban energías, no le quedaban fuerzas…
Se desplomó de rodillas en el suelo  respirando con dificultad. Había liberado toda su magia y aun así las visiones no se detenían, se vio atrapada en un torbellino de voces y palabras, pero ésta vez sí entendía lo que decían:
-“No podrás hacerlo. No se puede cambiar el destino, no puedes, no puedes…”
Finalmente cayó desplomada al suelo sumiéndose en una profunda inconsciencia, y por primera vez en su vida deseó estar muerta.
………………………………………….. (MOUSY)
-¡Selene! – gritó Alana mirando a su pequeña amiga desplomada en el suelo en un charco de sangre con una mezcla de pánico y preocupación. Pero segundos después tuvo que prestar atención de nuevo a la pelea, pues su atacante se le abalanzó con ferocidad.
Mousy sin poder aguantarlo más se encaró  con su encapuchado. Antes de que éste se diera cuenta, Mousy lo había cogido por la parte delantera de la camiseta y le propinó un tremendo puñetazo que lo dejó KO. Se giró rápidamente y llegó hacia donde se encontraba Selene, la chica tenía un profundo corte en el brazo y el costado derecho, perdiendo mucha sangre. Estaba pálida. Oyó unos rápidos pasos aproximándose a toda velocidad hacia ellos. Mousy alzó la cabeza con rapidez. Gun se acercó y se arrodilló al lado de Selene, con una gran preocupación patente en su rostro.
-¿Y Matt? – Inquirió Mousy – No deberías haberle dejado solo, con el tobillo doblado no se puede mover
-Pues yo creo que se las arreglará muy bien – comentó Gun señalando con el pulgar a Matt.
Mousy vio estupefacto como el brujo, montado en una enorme serpiente hecha de agua, atacaba con fiereza a los encapuchados.
-¿Cómo está? – Preguntó Gun refiriéndose a Selene
Era una de las pocas veces que Mousy veía a Gun realmente preocupado
-Necesita atención médica ya. Sino, lo más probable es que muera
-Eso no es posible – Dijo Gun mientras tocaba la mejilla de Selene. Al hacerlo se quedó sin aliento – Está helada
-Te lo he dicho, hay que llevarla al gobierno ya. Allí hay muy buenos médicos.
El chico asintió. Gun se quitó la raída camiseta, dejando al descubierto sus potentes músculos, fruto de toda una vida de entrenamiento, y con ella le hizo a la chica un torniquete para que las heridas dejaran de sangrar. Después cogió con delicadeza a la muchacha y miró a Mousy muy serio
-Ya sabes dónde ir – Dijo Mousy – Corre y no pares, porque si lo haces puede que ella ya no despierte jamás
Gun asintió, dio media vuelta y empezó a correr como si el mismísimo infierno le persiguiera, perdiéndose en la oscuridad de la noche.
Mousy sin perder el tiempo, acudió a ayudar a los demás.
Al cabo de un rato todos los enemigos yacían en el suelo muertos o inconscientes. Todos estaban heridos y cansados, pero nadie se detuvo a descansar. Marcharon a paso ligero hacia el gobierno.
………………………………………….. (LIAM)
Shawn y Liam se encontraban dentro del edificio del gobierno, en el despacho de la chica. Era una habitación redonda, con un escritorio y  una gran ventana. Todas las paredes estaban llenas de mapas con cruces y chinchetas, y el suelo, al igual que el escritorio, lleno de papeles. Todo estaba muy revuelto.
-Perdona el desorden, es que he estado ocupada últimamente.
El chico movió la cabeza negativamente, y apartando unos cuantos documentos se sentó en una silla.
Tras el ataque de los hombres de su hermano en el hotel había salido a buscar a los demás. Se había imaginado que pronto Alan atacaría, pero no se esperaba que fuera tan rápido. Por el camino se había encontrado con Shawn, que lo había sacado de allí y lo había llevado hacia el edificio del gobierno, según ella para ponerlo a salvo.
-¿Cómo estarán los demás? – se preguntó Liam.
La chica se le quedó mirando
-Deberías haberme dejado ir a buscarlos
-Era un ataque demasiado peligroso, como agente del gobierno de cazabrujas tenía que salvar a los que me fuera posible, dependiendo de su grado de import… - Respondió Shawn
-Se suponía que escoltábamos a Alana hacia aquí. Deberíamos haberle salvado a ella.- Le cortó el otro.
La chica se le volvió a quedar mirando muy seria. Entonces se decidió a hablar:
-La situación ha cambiado desde la última vez…
El chico se levantó un tanto sorprendido
-La posición de nuestro gobierno ha sufrido un fuerte contratiempo, y me temo… que lo mejor para ella ahora es que no se acerque por aquí…
En el pasillo se escuchó mucho revuelo, y alguien tocó la puerta.
-Agente Wildlook, la requieren en la sala de interrogatorios. La chica acaba de llegar. – El hombre volvió a cerrar la puerta.
Liam se estaba empezando a poner nervioso, se temía lo peor.
-Shawn, ¿Qué significa todo esto? – empezó furioso
-Vamos, si quieres sacarla de ahí, vas a tener que hacer todo lo que yo te diga…
……………………………………………….. (ALANA)
Tras haber llegado frente al edificio, que parecía una fortaleza,  había unas grandes letras que anunciaban “Cazabrujas.  Si vis pacem, para bellum”
Erik se había acercado a uno de los guardias para preguntar, y tras haber pronunciado el nombre de Alana los guardias la habían cogido, separándola de sus amigos y la habían metido en un calabozo.
La chica estaba muy confusa, no entendía lo que pasaba, pasó un rato y nadie iba allí para explicarle lo que sucedía, por eso perdiendo la paciencia, empezó a aporrear la puerta. Tenía que salir cuanto antes, tenía que ver si Selene se encontraba bien. La imagen de su amiga tendida en un charco de sangre la invadió de nuevo. ¿Y si estaba graves? ¿Y si estaba muerta? Golpeó la puerta con más fuerza haciéndose daño en las manos y pies.
Al rato alguien entró en la sala. Era un hombre con aspecto severo
-Tenemos que llevarte a otro sitio – informó el hombre
-¿Y Selene? ¿Está bien? – preguntó angustiada
-Sígueme por favor
Alana, pensando que la llevaría con su amiga, se dejó guiar por los pasillos de aquél edificio lleno de cazabrujas. Se pararon frente a una puerta y entraron. Era una sala amplia y vacía. El único objeto que había allí era una silla en medio de la habitación y un gran espejo enfrente. La chica sin comprender se giró hacia el hombre esperando una explicación, pero éste salió de la sala y cerró la puerta con llave.
De entre las sombras aparecieron dos personas, un señor de traje, muy alto y a su lado Shawn.
-Alana Firesoul, nieta de Agnes Firesoul, miembro del consejo de los trece sabios y portadora de “El secreto”; se te acusa de haber ocultado información referente a “La puerta” y de ser cómplice del fugitivo Alan Blackborn

viernes, 8 de julio de 2011

CAPITULO 16 **Beautiful lie** 30 Second to Mars


···························· (ALANA)
Alana no había conseguido dormir en toda la noche. Se sentía culpable. ¿Cómo había podido besar a Liam? ¡Ella estaba con Erik!
Había traicionado a su novio, y la traición era una de las cosas que ella no perdonaba. Estaba confunda, ya que por una parte se sentía destrozada, pero por otra parte, se sentía extrañamente animada. Cada vez que recordaba lo que había pasado, el corazón se le aceleraba y tenía que apartarlo de su mente. No había podido estarse quieta en toda la noche, presa de los nervios. Incluso Selene que dormía apaciblemente se despertó varias veces notando la intranquilidad de la chica. A las cuatro y media de la mañana Alana se levantó definitivamente, le tocaba hacer guardia con Matt. El chico también le notó su intranquilidad al momento, y le sometió a un duro interrogatorio. Cuando se enteró de que el tema era "el ojazos de Liam", fue corriendo a despertar a la pequeña Selene. Alana no estaba muy segura de lo que había pasado en la tienda de campaña, solo vio que salía volando, y Selene iba hacia ella con cara de velocidad. Matt iba detrás dando saltitos.
Los chicos la obligaron a contárselo todo con detalle. Alana con cara de resignación acabó accediendo.
Les contó todo lo que había pasado, roja como una tomate, e incluso del nerviosismo le dieron varios ataques de dislexia*. Cuando Alana llegó a la parte de Ashley, Selene con cara de psicópata y crujiéndose los dedos añadió:
-Tú no te preocupes por la pelo paja esa, ya me encargaré yo de que no abra la boca...
Alana asustada le respondió que no hacia falta, no tenía ganas de comer Ashley a la plancha, sabría demasiado amarga. Pero Selene pareció no hacerle caso.
-Bueno Honey,- dijo Matt con una media sonrisa- ¿Y qué se supone que harás ahora? Es muy obvio que el ojazos bebe los vientos por ti.
- Déjate de bromas Matt,-cortó Fly- yo estoy con Erik y con él seguiré.
- Pero... ¿Y Liam?- Preguntó Selene con curiosidad.
- Liam nada. No hay más que decir o aclarar. No quiero saber nada más de él
- Alana... no somos tontos...- Empezó Matt.
- Se ve que sientes algo fuerte por él- terminó Selene.- No te engañes a ti misma.
- Si por algo fuerte te refieres a no perdonarle, tienes razón, A partir de ahora solo me centraré en Erik... y en Alan. Cuando lo encuentre lo mataré. Lo juro. Pagará por todo lo que ha hecho- amenazó la chica.
Los dos amigos se miraron asustados, pero decidieron dejar el tema por el momento. Al rato, cuando terminó el turno de Matt y Alana se fueron a dormir, aunque la chica siguió sin poder pegar ojo.
A la mañana siguiente fue unas de las primeras en levantarse, salió de la tienda y se dirigió hacia el campamento. Allí se encontró a Liam y Erik sentados cada uno en una punta. Erik tenía su vista fija en la hoguera, ya apagada aunque seguía echando un débil humo. Liam en cambio estaba repantingado en el suelo con los brazos hacia atrás apoyados en el tronco que hacia de banco. Alana siguió avanzando directa hacia Erik. Liam fue el primero en percatarse se su presencia, giró la cabeza en dirección a la muchacha. Ésta notando la mirada del chico clavada en ella aligeró el paso y se arrojó en brazos de Erik. El chico primero se sorprendió, ya que no la había oído llegar, pero después sonrió dulcemente y la estrechó contra él. Alana al ver su mirada cariñosa y su sonrisa, notó como si un bloque de cemento hecho de culpabilidad la aplastase por completo. Miró los ojos color miel de él mientras se le hacia un nudo en la garganta. Erik le apartó tiernamente el pelo de la cara y se le acercó besando la frente de la chica.
En ese momento se escuchó como si alguien quisiera vomitar. La pareja se giró y vieron a Liam con cara de asco y con los dedos cerca de la boca intentando vomitar de broma.
- Por favor, no hagáis eso delante de mí,- gimió Liam haciéndose el desesperado aunque intentando reprimir una sonrisa de cachondeo- acabo de comer.
Alana notando que  se ponía roja fue a contestarle  pero Erik no se lo permitió.
_ No le hagas caso- Le habló Erik a Alana mientras le ponía un dedo bajo la barbilla y la obligaba a mirarle a él- al fin y al cabo solo es un niño chico.
Alana temió que Liam se abalanzara sobre su novio, pero para sorpresa de ella y Erik el chico solo le miró con cierta superioridad y con una sonrisita desafiante. Alana creyó saber el por qué de aquella reacción. La chica volvió a clavar su mirada en Liam, desafiante.
En ese momento apareció Ashley en el campamento, muy seria y dramática. Aún parecía bastante enfadada. Liam a sabiendas de que Alana lo miraba, se levantó rápidamente y se abalanzó contra Ashley imitando a Alana.
- ¡Ash!
- Niño chico- se escuchó comentar de fondo a Erik.
- ¡Buenos días!- siguió Liam. Cuando fue a abrazarla la chica se apartó un poco y interpuso su mano entre los dos:
- Vaya, si que andáis animados ésta mañana, pensé  que después de anoche...- clavó su mirada en Alana- estaríais... cansados... pero veo que no.
Liam que seguía imitando a Alana le dio un beso en la mejilla a Ashley.
-¿Qué pasó anoche?- Preguntó Erik con curiosidad.
-Si, ¿Qué pasó anoche Ash?- se mofó Liam con una sonrisa de oreja a oreja.- Venga, cuenta.
- No pasó nada-zanjó Alana. Se levantó, se acercó a Liam y lo agarró del cuello de la camiseta.
- Liam Blackborn- dijo mientras lo arrastraba- tenemos que aclarar unas cuantas cosas...
- Vale mami- Liam era feliz.
-Ahora vuelvo- le dijo Alana a Erik.
- Vale, y no te olvides de darle un puñetazo de mi parte- Se despidió su novio.
·························· (MATT)
Lo había despertado el alboroto que había en el campamento. Se desperezó,  se vistió y fue a despertar a Selene y a Alana, que seguramente seguían dormidas.
Se acercó a su tienda y se asomó.
Allí estaba Selene, revuelta entre mantas, pero no había ni rastro de Alana.
- ¿Qué pasa? ¿Ya vamos a desayunar?- Preguntó Selene somnolienta cuando Matt la despertó.
- Venía a despertaros, ¿Y Alana?- se extrañó el chico. Selene miró a su alrededor, confusa y se encogió de hombros.
- No está- Dijo la pequeña.
- Eso ya lo veo- dijo impaciente Matt- Vamos al campamento, seguro que está allí.
Cuando llegaron solo estaban Erik y Ashley. La chica parecía deprimida y un tanto malhumorada a la vez, con los ojos muy vidriosos, como si fuera a llorar.
-¿Habéis visto a Alana?- Preguntó Matt preocupado.
- Si, ha ido a darle una paliza al niñato malcriado.- Rió divertido Erik
Los dos amigos se miraron inquietos.
-Se han ido por allí- Señaló Ashley antes de que preguntaran nada.
Ambos amigos salieron corriendo por donde les había señalado la rubia. Más les valía llegar pronto si no querían a Liam descuartizado. Andando uno cinco minutos escucharon unas voces.
- !Ni se te ocurra contárselo a Erik! ¡Estúpido!- Era Alana gritando cabreada.
···························( TAY / GAMMA)
Las cosas se estaban poniendo muy interesantes...
Ya quedaba ,menos para finalizar la primera fase del plan. Dentro de poco tendrían a Alana donde la querían y entonces... Ya tenían la espada y los planos, ahora solo les faltaban las llaves para poder abrir la puerta. Tay sonrió satisfecho mientras se acercaba al punto de encuentro. Estaba orgulloso de haber hecho caer las defensas de Hollow Castle. El plan había sido exitoso gracias a él, ya que si no hubiera retirado los hechizos del colegio Alan no podía haber pasado y no tendrían los planos. Se lo debían todo a él. Por otra parte  no se había arrepentido nada por traicionar a sus amigos. Solo había algo que le inquietaba, no podía olvidar aquella plateada mirada de odio, aquellos ojos en los que desde el principio le habían atraído...
- Por fin apareciste Gamma. -La voz de Alan era afilada como un cuchillo, aunque Tay ya se estaba acostumbrando a ella.- Ya creíamos que te habías echado atrás.
- Eso nuca- soltó con firmeza- no abandonaré esta organización.
-¿Y como podemos estar seguros?- habló de repente Delta que había aparecido.- Ya traicionaste a tus amigos.
Tay entrecerró los ojos. Nunca le había caído bien Delta.
- Silencio- cortó Alan- hay cosas más importantes de las que tratar.
- Solo una- habló con desprecio Delta- quiero a la bruja muerta.
Alan rió divertido y se la quedó mirando orgulloso.
- Todo a su tiempo Delta- Se le acercó y la besó sin ser nada cuidadoso.
Tay, incómodo, apartó la mirada. Las parejas daban asco...
- ¿Cuando vamos a conocer a Alpha?- preguntó Tay para que pararan.
Alan centró su atención en él, su mirada era de fastidio y cansancio.
-Ya te he dicho mil veces que pronto tú y Delta conoceréis a Alpha, pero por el momento no es seguro.
Delta se apoyó en el tronco de un árbol.
- ¿Y cuanto tiempo más vamos a tener que estar aquí?-preguntó- No me gustan los bichos...
- Pronto.- Sonrió Alan- muy pronto, estamos muy cerca...
- Serán idiotas- comentó Tay- creen que nadie les sigue.
- Y es mejor que no lo sepan- rió Delta- así la sorpresa será mayor.
······················· (ALANA)
- ¡Te lo advierto! Juro que como le digas algo a Erik...- Amenazó Alana a Liam
- ¿Qué harás?- le cortó Liam sonriendo- ¿Me matarás con unos de tus pasionales besos como el de anoche? Porque si es así moriré gustoso.- Liam se acercó peligrosamente a Alana
-¡Ni te atrevas!- Alana retrocedió precipitadamente roja como un tomate y hecha una furia- Otro comentario como ese y serás niñato asado.
Liam empezó a reír a carcajadas.
- Bueno, está bien. Ni yo ni Ashley diremos nada con una condición- en sus labios se le dibujó una sonrisa traviesa- admite que lo de anoche te gustó.
Aquello fue la gota que colmó el vaso para Alana, perdiendo los nervios se abalanzó sobre él.
-!Serás...!-Gritó mientras intentaba pegarle un puñetazo al chico.
Éste con mucha facilidad paró el golpe con su mano y atrajo a Alana hacia él. Liam sonrió burlonamente.
- Que no se te suba mucho el ego.- le soltó ella entrecerrando los ojos.
- Demasiado tarde.- Le contestó.
Se inclinó hacia Alana para besarla. Sus labios estaban a punto de rozar los del chico cuando un agudo rugido los interrumpió. Sonó como si un adorable gatito intentar rugir como un león.
-¡Tú!- gritó Selene señalando a Liam con el dedo mientras avanzaba precipitadamente hacia donde estaban.- ¿Qué crees que estás haciendo?- tras ella estaba Matt.
Liam se giró visiblemente molesto por la interrupción.
-Lárgate, esta no es una escena para niñas chicas. -Le soltó sin pensar Liam. Aunque después de haber comprendido lo que había dicho se arrepintió.
Selene paró en seco y le fulminó con la mirada. Alana riendo divertida se separó de Liam y pasó junto a su amiga.
- Chibiyue- dijo poniéndole una mano en el hombro- todo tuyo.
Selene sonrió encantadoramente mientras se acercaba a Liam, quien la miraba asustado.
Matt resignado puso su mano en la espalda de Alana y la acompañó hacia el campamento.
- Bueno Alana,- Dijo Matt- será mejor que no veas esto, creo que va a recibir una buena.
- ! Ah! ¡Joder!- oyeron gritar a Liam, que había recibido una descarga eléctrica de Selene.
Se encaminaron hacia el campamento, perdiéndose entre los árboles, mientras oían a alguien correr, quejándose de las descargas eléctricas y alegres risotadas de una niña.
····················· (LIAM)
Pasaron varios días hasta que por fin recuperó la sensibilidad en la mano izquierda, menos mal que él era diestro. No se explicaba como alguien tan pequeño  podía resultar tan peligroso. Dirigió una mirada de reproche a Selene quien caminaba junto a Alana. La chica pareció notar que la miraban y clavó su mirada en él. Levantó una ceja como queriendo decir:
-"¿Algún problema?"
Liam apartó su mirada y se puso a la derecha de Gun, para que le hiciera de barrera para no ver a la chica. No quería darle a Selene una razón para que lo volviera a electrocutar. Gun se dio cuenta de que Liam se apartaba de Selene y rió socarronamente.
-! Eh! Han- getsu*- llamó Gun a Selene. Liam puso los ojos en blanco. El friki de Gun y sus motes...
Selene lo miró interrogante.
-¿Cuantos años tienes?- le preguntó el cazabrujas.
La chica sonrió adorablemente, haciéndole parecer aún más una niña chica.
- 17 años, igual que Alana- le contestó.
- ¿Tú 17 años?- se extrañó Shawn sin apartar la mirada del frente.
Ya casi habían llegado a Landfield, se podía escuchar el tráfico en la carretera y los ruidos de una ciudad.
Liam suspiró aliviado, estaba harto de tanto bosque. Lo primero que haría al llegar y estar en un dormitorio de verdad sería darse una buena ducha y comerse una gran hamburguesa con patatas. Eso sí era comida y no las setas y conejos asados que habían tenido que comer días atrás.
-¿¡En serio!?- Gritó sorprendido Gun- Pues aparentas muchos menos.
La chica se limitó a poner los ojos en blanco y seguir caminando.
El resto del camino transcurrió sin ningún tipo de "percances". Salvo un momento en el que un saltamontes se posó sobre la pierna de Ashley y la chica empezó a gritar como una loca. Liam resignado había cogido al pobre animal y lo había soltado en un matorral cercano. Una hora más tarde ya se hallaban en la gran ciudad. Era enorme, casi tan grande como Nueva York. Shawn los guió hasta un hotel para alojarse en el y a la mañana siguiente se presentarían en el parlamento. En cuanto Liam llegó a la habitación soltó la mochila aliviado y fue a darse una buena ducha. El agua caliente fue como una bendición, le calmó el dolor de los músculos y le despejó la cabeza. Cuando terminó, se lió una toalla al rededor de la cintura y entró de nuevo en el dormitorio. El pelo seguía mojado y pequeñas gotitas de  agua ya frías se deslizaban por su espalda. Se tumbó en la cama rendido, cerró los ojos y respiró profundamente. Se llevó una mano a la llave que colgaba de su cuello y sonrió. No había duda, Alana seguía enamorada de él. Aunque ella lo negara 1000 veces no lo dudaría. La muchacha era muy orgullosa, como él y por eso sabía perfectamente que ella preferiría tirarse por un barranco antes que reconocer su amor por el joven. Pero Alana no lo podía engañar, lo veía en sus ojos, en aquellos intensos ojos plateados que le hacían quedar sin aliento.
Estuvo tentado a vestirse e ir a la habitación de la chica, pero al rato desechó la idea. Seguramente se pondría nerviosa y le mandaría al diablo, además, estaría Erik cerca... Liam resopló molesto. Definitivamente no iría... aquella noche.
Tenía otras cosas con las que tratar. Alan. Sabía que estaba contra la espada y la pared... pero no le gustaba que nadie le diera ordenes, y menos, aquellas... Liam cerró los puños con rabia e impotencia, recordaba las palabras de Alan en su cabeza:
-" Si no haces lo que te digo..."
···························( SELENE)
Después de haber tomado un relajante baño de sales perfumadas Selene se había puesto el pijama (una fina camiseta de tirantes y unos pantalones cortos) y llamado al  servicio de habitaciones para que le trajeran la cena. Estaba a punto de cenar cuando llamaron a la puerta. Se levantó y la abrió. Aunque se sorprendió de ver quién era fingió cara de fastidio.
-¿Qué haces aquí?- dijo a un sonriente Gun.
- He venido a cenar contigo.- dijo este entrando en la habitación descaradamente- por lo que veo llego a tiempo- dijo mirando en dirección a la mesa.
- Claaaro que puedes pasar. -Comentó Selene irónicamente.- No te cortes, como si fuera tu habitación.
El chico la ignoró completamente y se sentó en una silla frente a la de ella. Selene observó que Gun se había traído su propia comida, un enorme plato que alimentaría a un oso. También traía una bolsa de plástico por las que se transparentaban formas de todo tipo de colorines.
- He traído chuches- le confió Gun guiñándole un ojo.
Selene, viendo que no valía la pena esforzarse en echar a Gun de la habitación, cerró la puerta y se sentó frente a él. Cenó silenciosamente, al menos ella, porque Gun no paraba de charlar animadamente acerca de su colegio y todas sus aficiones. A veces le preguntaba cosas a ella. Selene se limitaba a asentir o a responder brevemente mientras picoteaba su comida. La verdad es que no tenía mucha hambre. No paraba de darle vueltas a todo lo que había pasado, demasiadas cosas para tan poco tiempo...
- No me estas escuchando ¿verdad?- Oyó decir a Gun. Selene pestañeó confundida.- Podrías por lo menos fingir que me oyes.
Selene, que estaba de mal humor desde hacía tiempo, en ese momento lo pagó con el pobre Gun.
-¿Si?- empezó Selene mientras se levantaba violentamente de la silla- Yo no te he pedido que vinieras, eres tú con tu estúpida sonrisa quien ha venido aquí a molestarme, eres tú quien todas estas semanas ha estado incordiándome como una puñetera mosca.- Terminó roja de rabia.
Gun la miraba calmado, sin inmutarse desde su silla. No parecía que le hubiera afectado en absoluto lo que la muchacha le había dicho. Selene comprendió avergonzada que Gun se había convertido en el blanco de su mal humor. Eso la deprimió aún más.
- ¿Ya te has desahogado?- Preguntó entonces el muchacho.
La chica de espaldas a él suspiró abatida.
-Lo siento.- Se disculpó ella.- Estoy de mal humor y la he pagado contigo, perdóname, no quería hacerlo.- Se sentó sin fuerzas en la cama.
- No me importa.- Habló Gun encogiéndose de hombros.- Ya estoy acostumbrado a ser el blanco de la rabia de los demás.
-Pues no está bien,- le regañó entonces Selene- tendrías que defenderte.
- Es de otras cosas de las que tengo que defenderme.- Dijo Gun mientras acercandose se sentaba al lado de la muchacha.
- Las palabras también pueden ser un arma peligrosa.- murmuró.
- ¿Que te ocurre?- preguntó el chico, por su tono parecía interesado.
- ¿A mí? Nada.- Respondió Selene sorprendida.
- Selene,- Era la primera vez que Gun decía su nombre- te conozco desde hace poco tiempo, pero sé cuando no dices la verdad, y esta es una de esas veces.
Selene no sabía qué decir. El chico la miraba con sus profundos ojos azules y con una seriedad que hasta ahora no había visto nunca.
-"Por lo menos ha quedado claro que no es un montón de músculos sin cerebro."- Pensó la bruja.
Pero aún así... ¿Podría confiarle el secreto que nadie sabía? ¿Podría contarle lo de la visión?
-Por favor.- insistió él seriamente.- ¿Qué ocurre?
La chica dio un suspiro rindiéndose. Acabó contándole lo de la visión. Cuando llegó a la parte del cadáver y el sufrimiento de Alana no pudo contener las lágrimas.
- ¿Y estás segura de que el cuerpo de tu visión no era el de Agnes Firesoul?- Preguntó en tono grave el grandullón.
Selene negó con la cabeza mientras sorbía por la nariz.
- Estoy segura. No le veo la cara, pero sé que no es la directora. Además, casi todas las noches lo sueño... es horrible.- dijo estremeciéndose. Dio la impresión de que Gun quería pasarle un brazo por el hombro para tranquilizarla, pero no lo hizo.- Cada día que pasa se que el momento está cerca.
- ¿Cómo de cerca?- Inquirió Gun inquieto.
-Muy cerca...
Se quedaron un rato en silencio hasta que Selene volvió ha hablar.
- No puedo soportarlo por más tiempo- confesó- por una parte desearía que el tiempo se detuviese para que no ocurriera la desgracia, pero por otra, quiero que esto acabe de una vez.- Gimió temblando.- Es- Es como estar dándote cabezazos contra una pared, sintiendo mucho dolor, pero no poder parar de hacerlo.-bajó la cabeza con los ojos empapados haciendo que mechones de pelo platino le taparan la cara.
De repente notó que algo la rodeaba y la apretaba fuertemente. Subió la cabeza y vio que los brazos de Gun la rodeaban en un abrazo. En otras circunstancias habría dado tal puñetazo al joven que lo habría dejado inconsciente, pero en ese momento no tenía fuerzas suficientes para hacerlo. Apoyó su cabeza en el pecho del muchacho abatida. Por primera vez en mucho tiempo se sentía un poco más tranquila y segura. Aún así, a Selene le pareció una escena un tanto insólita.
- Debe de ser duro- Susurró Gun apoyando su barbilla en la cabeza de Selene.
- No te imaginas cuanto.
-¿Por qué no se lo cuentas a Matt y a Alana?
La muchacha tragó saliva antes de contestar. Aquella noche todas sus defensas se habían venido a bajo y le costaba mucho hablar.
- No sabría cómo- Notó la desolación en su propia voz.- A Matt podría, pero ¿A Alana? Ya tiene bastante como para decirle que alguien más de sus seres queridos morirá pronto. ¿Y si es Matt? ¿Y si es Erik o...o hasta yo misma quien muere?
Gun se estremeció levemente.
- Podrías contárselo a Matt y después entre los tres se lo podemos contar a Alana. -Sugirió Gun- así no estarás sola.
- No necesito ayuda...- murmuró Selene.
- Si,- le cortó Gun con voz firme.- la necesitas. Se que eres muy orgullosa e independiente, nunca pides ayuda a nadie y te la arreglas tú solita, pero a veces es bueno dejar que las personas te den su ayuda. Eso no es justo. ¿Crees que eres superior a tus amigos por no pedir ayuda? ¿Crees que son débiles?
- Por supuesto que no.- Alzó la voz Selene dolida mientras se apartaba un poco para mirarle a los ojos.- ¿Por quien me tomas?
- Puede que tú no. Pero ellos pueden llegar a pensarlo algún día. Además no es bueno que soportes la carga tú sola, muchas veces hay que dejarse ayudar.- Zanjó Gun. Selene lo miró sorprendida.
Ni en sus más remotos sueños habría pensado que Gun fuera tan inteligente y perspicaz. Siempre daba una imagen tan... superficial.
- Vaya ¿Eres una especie de pensador o filósofo o algo así?
Gun sonrió con encanto.
- En los mangas y animes hacen reflexiones muy buenas ¿Sabes? Eso inspira y ayuda.
Selene solo asintió. Al rato, acordándose comentó:
- Hay otra visión que tuve... una de las noches en el bosque, es un tanto inquietante.- Viendo la mirada interrogante del muchacho prosiguió.- Está todo negro, no se ve nada, ni siquiera me veo a mi misma. De repente aparecen unos ojos muy grandes de un color rojo anaranjado y las pupilas en rendijas. Hace mucho calor y cuesta respirar... tengo la sensación de que esa cosa me va a atacar, pero nunca lo hace, aún así siento...miedo.- Notó la mirada del chico clavada en ella.
Selene se levantó y empezó a pasear por la habitación inquieta. Gun también se levantó y la paró.
- ¿Puedes estarte quieta? me pones nervioso.
- Sino te gusta, largo.- Le respondió Selene sacándole la lengua.
Gun sonrió ampliamente.
- Esa es la Selene que conozco, o al menos, la que he conocido hace poco.
La chica sin poder evitarlo rió.
- Entonces, ¿Dejarás que Matt y yo te ayudemos?
- Está bien.- Se rindió Selene suspirando.
- ¿Amigos?- Preguntó Gun inocentemente aún con una sonrisa mientras le tendía la mano.
Selene se le quedó mirando. Parecía un niño pequeño demasiado crecidito. Una buena persona. Le transmitía una confianza que pocas personas le inspiraban.
Por eso no lo dudó cuando le estrechó la mano y le dijo:
- Amigos.
Segundos después en las habitaciones más próximas oyeron mucho estruendo. Se miraron inquietos y se dirigieron a la puerta para ver lo que pasaba. Pero antes de que pudieran agarrar el pomo las ventanas de la habitación estallaron hacia a dentro en mil cachitos. Por ellos entraron hombres encapuchados ocultos bajo sus grandes capuchas. Hombres de Alan.
Gun se puso delante de Selene para protegerla.
- Quita de ahí- dijo Selene apartando a Gun de su camino.- No necesito que nadie me proteja.
- Pero...- Gun no terminó la frase porque vio dos sólidas y bellas Katanas en las manos de Selene.
 La chica dirigió una mirada de odio a los intrusos.
El mal humor volvió de nuevo a ella. Por fin tendría a alguien con quien desahogarse. Por suerte para Gun, hoy no sería el blanco de su ira.

FIN DEL CAPÍTULO.

*Dislexia: "Enfermedad" en la que entre otras cosas, desordenas las palabras al hablar (Nos pasa mucho a nosotras xD)
**Han- getsu: Media luna en japonés. Gun llama así a Selene para meterse con ella de una forma cariñosa, ya que es tan bajita que el chico considera que no sería una luna entera. XD

viernes, 1 de julio de 2011

Capítulo 15 ** You are so beautiful** Escape the Fate!

……………………………………… (12 años atrás – LIAM)
-Que no vuelva a ocurrir – le regañó el padre a su hijo pequeño de 7 años – No puedes ir por ahí cogiendo cosas que no son tuyas.
-Lo siento – dijo Liam aparentemente apenado.
-¿Qué pensaría Alana si lo descubriera? Se pondría muy triste e incluso se enfadaría.
Liam agachó la cabeza, esta vez sintiéndolo de veras. Su padre al verlo tan apenado suavizó su tono. Suspiró y le dio un coscorrón cariñoso en la cabeza.
-Por esta vez pase – le dijo el señor William – ahora ve a jugar con Alana – le revolvió los pelos al chico mientras sonreía cariñosamente.
Liam dedicó una sonrisa a su padre de oreja a oreja y salió corriendo alegremente hacia el jardín. Sabía exactamente los sitios a los que le gustaba ir a Alana y uno de esos era el jardín. Además, era primavera y todas las flores estaban abiertas de par en par compitiendo por ver quién era la más bonita.
-“Aunque – pensó Liam girando la esquina y llegando al lugar donde se encontraba Alana – lo más bonito que hay aquí no es una flor” – Liam sonrió divertido, en su vida diría ese comentario tan cursi delante de Alana.
La niña estaba sentada en una gran roca de espaldas. Su cabello negro rizado le caía en cascada por media espalda y unos mechones estaban recogidos en un lacito rojo. Llevaba un vestido rojo con flores blancas por encima de la rodilla. A juego calzaba unos zapatitos de charol. Estaba tarareando una melodía mientras seguía con la mirada a una mariposa que revoloteaba por allí. Liam se le acercó sigilosamente por detrás
-Tengo una sorpresa para ti – le dijo el chico a Alana al oído.
La niña se sobresaltó pero al comprender quién era se giró rápidamente muy contenta.
-¡Li! – gritó la niña mientras le daba un fuerte abrazo - ¿Una sorpresa? ¡¿Cuál?! ¡¿Cuál sorpresa?! – se puso a dar saltitos.
-Vale, vale – rio Liam – contrólate.
-¿Qué me has traído? – preguntó Alana sin poder contenerse - ¿una flor? ¿Un dulce? ¿Una chuche?
-Frio, frio – sonrió – cierra los ojos.
Alana obediente lo hizo. Liam conteniendo la risa se puso tras ella y le pasó una cadenita de plata por el cuello. Con cierta dificultad consiguió cerrar el broche. Después corriendo se puso de nuevo frente a ella. La niña, notando el peso del colgante, se llevó la mano a éste y puso una expresión extrañada aún con los ojos cerrados.
-Ya puedes abrirlos – le indicó el chico.
Con una mirada curiosa Alana observó el regalo. Era un candado muy bonito y elegante. Tenía una “L” verde grabada y relieves vegetales decorandolo. La niña observó fascinada al chico.
-Mira, yo también tengo esto – Liam se llevó la mano al collar que tenía y se lo mostró. Era una pequeña llave muy bonita con una “A” plateada grabada.
-¡Ohh! ¡Que guay! – exclamó Alana abriendo mucho los ojos.
-Me dijo mi papá que esto era de tu familia – explicó – y vi que las letras eran las mismas que nuestros nombres.
-¡Guala! – gritó Alana con los ojos brillantes – es verdad. Pero ¿Por qué tú tienes la “A” y yo la “L” si mi nombre es Alana?
-Porque así yo te tengo a ti y tú me tienes a mí – dijo Liam - así te acordarás de mi cuando lo veas.
-Pero si yo siempre me acordaré de ti – susurró tímidamente Alana bajando la cabeza – además, nunca nos separaremos.
Liam rió y le dio un abrazo torpemente.
-¿Y esto por qué no se abre? – se extrañó Alana intentando abrir el candado.
-Tonta, necesita la llave – le indicó Liam impaciente. Intentó coger el colgante de la niña, pero ésta le dio un manotazo.
-¡No me llames tonta! – Refunfuñó – Retíralo.
-Vaaale – se rindió el niño. Liam fue a alargar la mano para coger el candado pero se quedó a medio camino, mirando a Alana con cara de niño travieso – Bueno, lo abro si me dices que me quieres.
-Nooo – dijo la niña roja como un tomate. Le daba vergüenza.
-Pues entonces no lo abro – se burló Liam sacándole la lengua
-Jooo, vale… - y dijo en un susurro casi imperceptible – te quiero…
Liam lo oyó perfectamente pero como siempre, quería hacer de rabiar a Alana un poco más.
-No te he escuchado, ¿Qué has dicho?
La niña cogiendo aire y poniéndose de pie gritó:
-¡Te quiero!
-Eso está mejor – respondió Liam satisfecho. Alana volvió a sentarse en la piedra muy contenta.
Liam finalmente cogió el candado, metió su llave en él, y con un suave movimiento de muñeca, abrió el candado escuchándose un suave “clic”. Alana miraba fascinada.
-¿Ves? Siempre que me permitas abrir el candado, sabré que me quieres – se llevó la mano a la espalda donde había un gran rosal, arrancó una bonita rosa roja y se la ofreció a la niña que la cogió, entonces añadió el niño:
………………………………………………….. (LIAM)
-El destino nunca nos separará. Estaremos juntos para siempre – terminó Liam, iluminado por el fuego de la hoguera.
Todo se quedó silencioso, Alana lo miraba con los ojos brillantes, sin saber que decir. Él la miraba muy intensamente.
-¿Por qué me haces esto…? – Dijo Alana en un susurro, notando que le faltaba el aire - ¿Por qué me lo recuerdas justo ahora?
-Porque no quiero que lo olvides nunca, no quiero que olvides que siempre estaré enamorado de ti…
Alana se levantó con enfado y le reprochó:
-¡No dijiste lo mismo cuando tenías diez años!
Liam la miró con cara de dolido, pero no le dijo nada, solo cerró los ojos y apoyó la cabeza en el tronco, abatido.
-… Lo peor de todo es que tienes razón.
-Entonces ¿Todo esto a que viene? ¿Acaso no crees que lo estoy pasando ya bastante mal para que ahora vengas tú a reírte de mí?
-Nunca he querido hacerte daño… - Liam no se atrevía a mirarla a la cara.
-Pues menos mal que no has querido – soltó irónicamente – si llegas a quererlo ya me matas del todo.
-Alana, yo…
-¡Basta! – a Alana empezaron a caerle las lágrimas – No quiero escuchar más escusas y mentiras – se sentó junto al fuego, lo más apartado posible del chico, muy abatida. Liam que al escucharla sollozar, levantó la mirada, muy sorprendido. El chico sin saber qué hacer, se levantó y empezó a dar vueltas alrededor de la hoguera.
-Bueno, no sé si me vas a escuchar, pero te pienso responder aunque no quieras.
La chica cerró los ojos fuerte para evitar mirarlo.
…………………………………………………………….. (LIAM)
Como ya sabes, cuando cumplí los 10 años ingresé en Battle Cross para instruirme como un cazabrujas, aunque eso tú no lo sabías. Mis padres se sintieron muy orgullosos de que por fin hubiera entrado en aquél colegio y me empezaron a tratar con más seriedad. Yo como regalo de “despedida” les pedí que me contaran la historia de tu familia, ya que siempre la habían llevado en secreto, y además después podría contártela a ti. Mis padres acabaron accediendo y me lo contaron todo. Me enteré de la relación de tu madre y mi padre, los ataques de histeria de tu madre, las peleas , el… aborto de mi madre… todo esto me impactó y me asustó mucho. Inconscientemente empecé a culparte a ti de la muerte de mi hermano, como si tu fueras tu madre… no me siento para nada orgulloso de ello, pero tienes que entender que con 10 años tampoco razonaba mucho. A esto se le sumó que en Battle Cross nos contaron que muchos brujos eran malos y  despiadados, y que mataban a mucha gente. Cuando me lo contaron pensé directamente en tu madre. Me enteré de que serías una futura bruja aunque tus poderes se estaban retrasando. Tuve miedo por ti, en lo que te convertirías si seguías los pasos de tu madre. Pero lo que realmente me puso contra ti fue… Un día mi madre llamó por teléfono a Alan, que seguía con mi tía lejana, y tuve que hablar con él a petición de mi madre. Este empezó a manipularme y acabó convenciéndome de que tu tenías la culpa de todo, de que tarde o temprano te olvidarías de mí, te convertirías en una mala persona, que me harías daño a mí y a mi familia… Al final me convenció y decidí cortar toda relación contigo e intentar despreciarte para alejarte de mi familia.
Con el paso del tiempo, me volví más maduro y empecé a entender que había estado equivocado y que seguías siendo la misma, que tú no eras tu madre. Cuando quise arreglarlo ya era demasiado tarde. Habías madurado y parecía odiarme cada vez más, no supe cómo reaccionar ante esto.
………………………………………………………….. (ALANA)
-¿Y tú te crees que para mí  fue fácil? – le recriminó Alana mirándole mientras lloraba – tú eras lo que más quería en el mundo y de la noche a la mañana empezaste a despreciarme, me mirabas con odio, cada vez que me acercaba a ti me apartabas como si fuera un monstruo – la voz empezó a temblarle. Alana vio que cada una de sus palabras eran como un puñal para Liam, pero siguió – y tú no me dabas explicaciones. Empecé a pensar de verdad que había hecho algo horrible, ¿Pero qué? Finalmente no pude aguantar más el dolor que sentía desde hace tanto tiempo y decidí apartarme de ti. Llegué a odiarte… - Alana no pudo seguir hablando. Su llanto le impidió hablar.
Liam, con cara de sufrimiento, no lo aguantó más. Avanzó hacia la chica, tropezando por el camino, y la estrechó en sus brazos susurrándole al oído:
-Perdóname, por favor.
Alana se revolvió y lo apartó.
-Todavía tienes que explicar muchas cosas…
Liam rió pesaroso y siguió hablando.
-Nunca me perdonaré todo lo que te he hecho, como tampoco me perdonaré el haberte dejado ir la noche en la que despertó tu magia.
-Aquella noche, cuando pasó todo, volvieron mis antiguos temores, aunque… en ese momento me di cuenta de que mi mayor miedo era perderte a ti – el chico calló un momento para coger aire.
Alana evitando mirarle, dirigió su mirada hacia el cielo. Era una noche estrellada, era imposible contar todas las estrellas que había en el cielo. Tal vez en otro momento la visión de los astros hubiera tranquilizado a Alana, pero esa noche estaba demasiado impactada. Ni se le habría pasado por la cabeza que todo aquello ocurriera. Todo lo que había estado creyendo durante todo este tiempo… por fin lo entendía todo. Aunque no bastaba para perdonarle.
-Intenté detenerte – dijo Liam rompiendo el silencio – pero desapareciste sin dejar rastro. A la mañana siguiente, cuando dejé de buscarte y volví a casa, tu ropa y tus pertenencias habían desaparecido. Sentí que no volvería a verte nunca y que todo era por mi culpa – el chico pareció animarse un poco más – Ya te daba por perdida hasta el día de la fiesta… apareciste como un ángel ante mí. Fue como un milagro…* Intenté hablar contigo para explicártelo todo…
-Mentira – le cortó la chica indignada – lo único que hiciste fue presionarme para que te dijera algo que tú ya sabías, que yo era una bruja.
-Lo hice porque quería que confiaras de nuevo en mí, aunque veo que no lo he conseguido. Después volviste a huir de mí. No podía dejarte ir otra vez, así que te seguí. Cuando te vi con… - Liam cerró los ojos y respiró hondo antes de volver a hablar – él me sentí…
-Si, - dijo Alana fríamente – ya me acuerdo del numerito que montaste…
-¿Por qué estás con él? – le preguntó el chico sin rodeos.
A Alana esto le pilló por sorpresa y en un principio no supo que decir, después pudo reaccionar.
-Me quiere – contestó la chica. Liam soltó una risotada irónica y respondió:
-Créeme, nadie podrá quererte tanto como lo hago yo – y añadió – y menos él.
-Déjate ya de tanta palabrería, estoy con él porque me quiere, me respeta y lo más importante, no me miente – y viendo que Liam le iba a responder con ferocidad soltó sin poder evitarlo - ¿Y qué me dices de Ashley?
Liam evitó descaradamente aquella pregunta y dándole la espalda se quedó mirando fuego. Alana esperó a que dijera algo pero viendo que no lo iba a hacer soltó:
-Sabes que ya es demasiado tarde, nada de esto te va a servir… no voy a volver a enamorarme de ti.
Liam muy lentamente se giró y lanzó una intensa mirada, con su sonrisa y le dijo mientras se agarraba la llave:
-Tienes razón, no podrás enamorarte de mí otra vez, porque nunca has dejado de quererme.
Alana quiso gritarle, pegarle, decirle todos los insultos posibles, pero no pudo decir nada.
La chica, cansada, se dejó caer en un tronco junto al fuego. Liam cogió su guitarra y sentó junto a ella.
-¿Te importa? – Preguntó Liam señalando la guitarra – siempre quise cantarte ésta canción.
Alana todavía sin poder hablar solo asintió con la cabeza. El chico empezó a tocar los primeros acordes y con su dulce y atrayente  voz comenzó a cantar.
La muchacha reconoció en seguida la canción. Liam siempre la ponía cuando ella andaba cerca. Desde el primer momento le había gustado. Fue entonces cuando empezó a escuchar a aquel grupo. Alana sonrió, siempre había sentido predilección por aquella canción. Cerró los ojos para poder centrar más su atención en ella. Liam entonó el estribillo:
“You are so beautiful,
You are the kind of girl,
That has the chemicals…
That makes me fall in love”
La canción resonaba en todas partes, envolviéndolos como si no existiera nada más. Se pasó el resto de la canción con los ojos cerrados, concentrada en la melodía.
A pesar de que Liam había terminado la canción ella seguía con la melodía resonándole en la cabeza.
Y entonces paso…
Alana notó los cálidos labios de Liam sobre los suyos. La chica asustada abrió de golpe los ojos y se apartó un poco de Liam. Alana se dio cuenta de que por primera vez el fuego no provenía de ella, sino de los ojos de él. No pudo soportarlo más, lo agarró de la llave y lo acercó hacia ella. Liam al principio se quedó sorprendido, pero luego se dejó llevar.
Sus labios se volvieron a unir con pasión. Todos los sentimientos que habían estado guardando todo ese tiempo se canalizaron en aquél beso: amor, odio, pasión, tristeza, celos… pero sobre todo, añoranza.
El fuego de la hoguera aumentó de repente ardiendo con fiereza.
La chica notó que el corazón del chico latía tan rápido como el suyo, notó la suave piel del chico sobre la suya, notó que su fuerza de voluntad desaparecía por momentos… Una parte en el interior de ella ardía todavía un poco de rencor hacia Liam, sin pensar en lo que hacía dirigió ese rencor hacia el labio inferior del chico, mordiéndoselo, llegando a hacerle un poco de sangre. Liam malinterpretando este gesto, la estrechó aún más contra él. El beso se volvió más ardiente. La fragancia de Liam la envolvía mareándola, olía a regaliz rojo y a menta.
Aquel beso no era tan cuidadoso como los de Erik, era… salvaje…
En ese momento se escuchó un fuerte ruido de algo que caía. Ambos se giraron sobresaltados y respirando fuertemente. Allí, clavada en el suelo, estaba Ashley mirándolos boquiabierta.
Alana siendo consciente de que seguía en brazos de Liam se apartó de él como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Ashley los miró primero sorprendida, después incrédula y por último muy enfadada. De fondo se escuchó la voz de Erik.
-Jajajaja, Ashley lo que no te pase a ti no le pasa a nadie – comentó alegremente Erik mientras entraba en el claro, ajeno a lo que había pasado. Dirigió su mirada hacia Ashley y le preguntó - ¿Por qué has tirado los troncos? – Después miró a Alana que estaba de pie paralizada - ¿Qué pasa? ¿Estáis todos bien?
Alana pareció por fin reaccionar, pasó su mirada por Erik, después a Ashley, para detenerse en Liam, transmitiéndole un profundo reproche.
-“Por tu culpa” – pensó Alana
Liam, como si le hubiera leído la mente sonrió inocentemente mientras se encogía de hombros.
-Me -Me voy a dormir – dijo la chica mientras se giraba sin dar oportunidad a nadie de decir nada.

FIN DEL CAPITULO ^^

*milagro: Coincidencia, ya que es el mismo título del capítulo en el que se volvieron a encontrar ^^

martes, 28 de junio de 2011

Capítulo 14 **Your Betrayal** Bullet for my Valentine

-¡Tay! – Gritó Matt con una mezcla de sorpresa y felicidad. Corrió hacia él para abrazarlo pero para sorpresa de todos, Matt atravesó a Tay. Como un fantasma.
El chico dio un traspié y casi cayó al suelo. Se giró sorprendido y se le quedó mirando. Selene con cara de sospecha, se le acercó y atravesó el brazo con su mano.
-Un holograma…
Tay sonrió divertido
-Pero mira quién habla, la estúpida y entrometida de Selene.
Alana, perpleja como estaba se le acercó, Erik, que le tenía agarrada de la mano, teniendo un mal presentimiento, intentó impedírselo. Alana esquivándole, se le acercó:
-¿Quién eres? Tú no eres Tay, él nunca trataría así a Selene…
El holograma de Tay, muy serio respondió:
-Veo que Alan no fue capaz de acabar contigo…
Erik enfadado se le fue a acercar también, pero Gun le cogió:
-Tranquilo, solo intenta provocarnos…
-… Nadie…  trata así a Alana – dijo enfurecido Erik.
Matt, Selene y Alana lo seguían mirando perplejos, mientras tanto Tay empezó a reír de nuevo.
-Vaya, me esperaba un reencuentro más… caluroso.
-¡Cerdo! – Selene repentinamente enfadada, le lanzó una bola de rayos que atravesó el cuerpo de Tay sin problemas
-Selene no… - Matt parecía no acabar de creérselo, pero entonces por su otro lado pasó una gran bola de fuego, Alana también parecía muy enfadada y cansada…
-¡Alana! – Matt se acercó a ayudarla ya que ésta se apoyaba en un árbol respirando entrecortadamente.
-No te molestes en gastar energía, no es que te sobre precisamente – Erik miraba fijamente el holograma – además, no le hace nada…
Tay volvía a reírse
-Solo estoy aquí para transmitir un mensaje de Alan…
-¡¿Qué?! ¿Nos estás diciendo que estás con Alan? – rugió Selene muy enfadada
-Eso es precisamente lo que digo, caray, un poco más y os tengo que hacer un croquis – se burló Tay – Bueno, no voy a perder mi preciado tiempo con vosotros, así que os diré el mensaje de Alan – sus ojos que había cambiado a un aspecto más hostil se clavaron en Alana – Da igual dónde os escondáis, os tengo vigilados a todos. Inquietante ¿No es cierto? – comentó ladeando la cabeza.
Liam que le había dirigido una mirada de odio apartó violentamente la mirada y apretó los puños con fuerza.
-¿Pero  por qué nos haces esto? – preguntó Matt dolido - ¿Desde cuando estás con él?
-Desde el principio Matthew, desde el principio…
Todos se quedaron callados, mirándolo
-Estaba claro que vosotros no ibais a proporcionarme todo el poder que yo quiero y ansío. Alan me aporta esto y mucho más, y por ahora me conformo… A partir de ahora dejaré de llamarme Tay para llamarme Gamma. No tardareis en temedme y querer uniros a mí...
-Eso nunca pasará… - habló por primera vez Ashley – Todos tenemos ya a alguien a quién deberle a fidelidad – Se agarró al brazo de Liam.
-Así es, así que si no tienes nada más que decir, márchate, aquí no pintas nada – Bramó Erik.
-No tenemos miedo – comentó desafiante Shawn haciéndose notar – por lo menos yo. Así que si solo has venido a amenazarnos, márchate por dónde has venido.
Tay se los quedó mirando con cierta superioridad y sonrió.
-Nos volveremos a ver…
Y dicho esto empezó a desaparecer.
-¡Vuelve aquí, cobarde! – Gritó Selene.
Pero ya era demasiado tarde, se había ido. Nadie sabía lo que decir.
……………………………………… (MOUSY)
-Más vale que nos vayamos – habló primero Liam rompiendo el silencio – ya no tenemos nada que hacer aquí.
Nadie dijo nada más, por lo que marcharon todos en silencio. Mousy había llegado a conocer a Tay, pero de una forma muy superficial. Solo había hablado con él una vez en el baile, y le pareció que era simpático e inteligente. Pero verlo así de hostil le había mostrado como era en realidad y si él le había dejado de piedra no se imaginaba como deberían de estar sus amigos…
Mousy dirigió una mirada a los brujos. Alana avanzaba apoyada en Erik, parecía agotada y muy afectada, sus ojos le brillaban intentando no llorar. Selene y Matt iban cabizbajos, pero en tensión. Parecían desolados. Apartó la vista sintiéndose contagiado por aquella atmósfera de tristeza. Más vale que no le afectaran las emociones de los demás, como solía pasarle, porque tenía entendido que cuando más deprimido estabas, bajaban las defensas del cuerpo y tenías más riesgos de contagiarte de alguna enfermedad.
Tras algunas horas de recorrido se habían topado con varios hombres de Alan, pero se habían desecho de ellos sin ningún problema. Al caer la noche se había detenido a montar las tiendas de campaña, hacer una hoguera y cazar. Después se había ido a dormir aunque tenían que ir haciendo turnos de vigilancia.
A la mañana siguiente todos se despertaron con los gritos de Selene y Ashley (incluyendo los que estaban haciendo guardia que también se habían dormido)
Gun y Liam fueron los primeros en reaccionar y llegar a sus tiendas. Las dos chicas estaban en la entrada chillando. Mousy, sospechó lo peor:
-“Seguramente habría sido cualquier animal” – Por lo que agarró su mochila de medicamentos y se dirigió también a la tienda de campaña de las chicas.
-¡NO HAY…! ¡NO HAY…! – Ashley parecía estar fuera de control, parecía realmente asustada. Selene estaba arrodillada en el suelo, cogiéndose los pelos psicóticamente:
-El… el… - Chibiyue tampoco acababa de creérselo - ¡el maquillaje! ¡Donde está el maquillaje!
Todo el grupo, inquieto se puso a mirar entre la espesura del bosque por si veían a alguien, hasta que parecieron entender lo que pasaba.
-¿Han dicho maquillaje…? – Preguntó incrédula Shawn
-¿Qué pasa con el maquillaje…? ¿Les da alergia o algo? – Mousy tampoco acababa de comprenderlo.
Selene, desesperada, se agarró al cuello de la camisa de Mousy mientras le decía sombríamente
-No hay… no hay…
Ashley volvía a chillar
-¡Estúpida enana!, se suponía que lo ibas a traer tú – dijodesesperada señalando a Selene - ¡Por eso me dejé la mochila del maquillaje en casa de mi querido Li!
-¡Estúpida pelo paja! ¡Yo pensé lo mismo que tú!
Mousy, una vez recuperado el aliento tras el gran susto (menos mal que se había traído su inhalador) movió la cabeza negativamente mientras pensaba:
-“Este va a ser un viaje duro para todos…”
Y así sería, solo haría falta ver los siguientes días:
A la segunda mañana, Gun estaba de muy mala hostia ya que hacía varios días que no jugaba a ningún videojuego y necesitaba su dosis diaria de acción. Iba por ahí gruñéndole a todo el mundo. Más tarde Matt también se uniría al drama. El chico había olvidado meter en su equipaje un espejo, y no tenía nada en lo que poder reflejarse para mirar su aspecto. Iba preguntándole a todo el mundo, obsesivamente, cómo llevaba el pelo o como era su aspecto. Si alguna de las chicas se le ocurría insinuar que no iba bien arreglado, corría el peligro de morir congelado. Los que mejor parecían llevar eso de estar lejos de casa eran Alana, Erik y Shawn (aunque fumaba demasiados cigarros), y Liam y Mousy… bueno, lo llevaban a su manera.
Mousy se atiborraba cada mañana de pastillas para prevenir cualquier tipo de enfermedad, cosa que le dejaba un poco atontado, y Liam nunca se separaba de su guitarra, además nunca desaprovechaba ninguna oportunidad para poder cantar alguna de sus canciones tristes o baladas.
Antes de que ninguno se diera cuenta, ya había pasado una semana entera, y el bosque que atravesaban parecía no tener fin. Todavía les quedaba un largo viaje hacia Landfield.
…………………………. (ALANA)
Se había hecho de noche, y estaban casi todos sentados alrededor del fuego, contemplando las llamas que chisporroteaban. La luna llena iluminaba el claro en el que se encontraban. Gun y Selene se encontraban en una esquina, apoyados cabeza con cabeza dormidos profundamente. Después de una larga tarde peleándose y jugando a disparar latas (ya fuera con piedras, o con descargas eléctricas) tendrían que haber acabado agotados. Mousy y Shawn hacía rato que se habían ido a dormir. Ashley sentada junto al fuego se dedicaba a cortarse las puntas abiertas de su pelo, y Liam, estaba recostado sobre las piernas de ésta y miraba adormilado las estrellas.
Ella en cambio, recostada sobre Erik, que jugaba con sus rizos miraba fijamente el fuego mientras pensaba en Alan y Tay.
Tay… ¿Cómo podía haberlos traicionado? Alana todavía no se lo acababa de creer. Tampoco es que Tay y ella fueran los mejores amigos pero… la chica creyó conocerlo al menos un poco, pero estaba claro que se había equivocado. Aquel Tay tímido y simpático había resultado ser pura fachada. El chico se había convertido en un completo desconocido. Y no solo eso, era aliado de Alan, del asesino de su abuela. De repente cayó en la cuenta. Todos se habían extrañado pero Alana se vio venir que el que había desactivado las defensas de Hollow Castle había sido Tay. Alguien desde el interior, un espía. La chica apretó los puños de pura rabia. Indirectamente Tay había tenido la culpa de la muerte de su abuela. Había dejado entrar a Alan…
-Cerdo asqueroso… - Dijo entre dientes Alana.
-¿Qué? – preguntó Erik que creía que se había dirigido a él.
-No… nada… Que hace falta más leña, el fuego ya mismo se va a apagar…
-No te preocupes – Dijo mientas le daba un beso en la frente – yo voy.
Alana sonrió cariñosamente.
-Espera, te acompaño – Ashley se levantó del suelo – quiero estirar las piernas.
-Está bien…
Erik y Ashley se dirigieron hacia la espesura del bosque con las linternas, iluminando el camino. Segundos después, desaparecieron en la oscuridad.
Gun que se había despertado con el movimiento de los otros, sobresaltado y mirando hacia todas partes, cogió a Selene cual saco de patatas y añadió:
-¿¡Quien anda ahí!? ¡Sal cobarde!
Selene habló en sueños:
-Déjame dormir idiota…
Gun, al darse cuenta que no había nadie, solo añadió:
-Me voy a dormir – mientras seguía cargando con la dormida Selene.
Alana divertida, siguió con la vista a ambos mientras se iban. Liam, que estaba aburrido, decidió molestar un rato a Alana. Se levantó, cogió un pañuelo que había dejado por allí Ash y se acercó a la chica. Esta, notando su presencia junto a ella soltó:
-Y ahora qué quieres – seguía mirando al fuego.
Como vio que Liam no decía nada, se giró para ver que le pasaba. Entonces notó un suave golpe en la mejilla, Liam le había golpeado con el pañuelo.
-Te reto a un duelo.-le dijo con una sonrisa traviesa.
Alana lo mirón con una mezcla de sorpresa e incredulidad
-Venga va… - Dijo Liam mientras intentaba levantarla – Como en los viejos tiempos…
Alana no pudo resistirse a la mirada tan intensa de Liam y accedió. Hizo aparecer dos espadas de madera (Ya había recuperado su poder). Le pasó una espada a Liam y se pusieron en guardia
-Uno… - empezó Liam
-Dos… - siguió Alana
-Tres…- contó de nuevo Liam
-El que no pelee tonto es – hablaron los dos a la vez sonriendo mientras se miraban a los ojos.
Cuando de pequeños jugaban a hacer duelos como en ese momento, siempre decía aquella frase que se habían inventado los dos.
Alana sin perder un solo segundo se lanzó a atacar a Liam con una estocada. El chico la esquivó fácilmente y atacó, pero Alana con mucha facilidad también lo esquivó. Se tiraron así un buen rato intentando ganar. Alana notó que Liam había mejorado una barbaridad desde la última vez que había luchado contra él, aunque ella tampoco se quedaba atrás… Se veía a simple vista que Liam se lo estaba pasando en grande y la chica con sorpresa descubrió que también ella lo estaba pasando genial. Le traía tantos recuerdos…
Estaba empezando a cansarse debido a la herida que todavía estaba en el hombro, aunque casi se le había curado…
La chica se distrajo sólo un momento, Liam viendo esto, aprovechó para dar un fuerte golpe a la espada de Alana y tirarla lejos. El chico sonriendo triunfante, le apuntó con su espada.
-¡Ja! Te gané
-Sabes que no estaba en plena forma por culpa de mi hombro – se justificó Alana picada.
Dio media vuelta y volvió a sentarse frente al fuego. Liam, sonriendo, se quitó la camiseta. Se le marcaban todos los músculos de los abdominales formando una perfecta tableta de chocolate y sus brazos se flexionaron marcando sus músculos para sacarse la camiseta por la cabeza. Tenía un montón de collares… Alana apartó la mirada un tanto incómoda.
-¿Se puede saber qué haces ahora?- dijo ella nerviosa. ¿Qué le pasaba?
Liam encogiéndose los hombros respondió:
-Tengo calor.
Se acercó a Alana y se sentó al lado de ella. Estaba muy cerca. La chica nerviosa se puso a jugar con el candado, siendo consciente que la mirada del chico estaba clavada en ella.
-Veo que todavía lo conservas – observó Liam con cierto descaro, refiriéndose al candado.
Alana al oír el comentario del chico soltó el colgante, avergonzada.  Liam ante esta reacción empezó a reír.
-Tranquila – le susurró en un tono tan personal que la chica se giró y le miró a los ojos – yo también lo conservo – se llevó la mano a uno de sus collares y se lo mostró. La chica al verlo se quedó de piedra.
Era una llave pequeña, en forma de alas de ángel y con una “A” de color plateado grabada en ella.
La reconoció al instante, era la única llave que podía abrir su candado, era su llave…
-¿Recuerdas cuando…? - Empezó Liam.
Alana notó que un torrente de sentimientos se agitaban en su interior…

FIN DEL CAPITULO

viernes, 24 de junio de 2011

Capítulo 13 **How you remind me** Nickelback

…………………………………….. (ALANA)
-Ni lo sueñes – negó tajante Alana al escuchar las palabras de Liam.
-No estoy preguntando si puedo ir – corrigió Liam – es una afirmación. Voy a ir quieras o no – se la quedó mirando con una sonrisa de suficiencia.
Detrás del chico aparecieron sus amigos.
-¡Guay! – Se entusiasmó Gun mientras se desperezaba – me encanta ir a misiones.
-Bueno, - opinó Mousy – no están mal. Siempre y cuando no haya ningún animal con enfermedades o algún tipo de bacteria.
-Ni de coña, - volvió a negar Alana riéndose irónicamente. Shawn se les quedó mirando pensativa y después agregó:
-Bueno, la verdad es que nos vendría bien más ayuda y escoltas, así que yo lo apruebo.
-Entonces decidido – sentenció Liam con aires de altanería – vamos con vosotros – después dirigiéndose a sus amigos preguntó - ¿Os habéis traído equipaje?
-¡Oh! – Gritó emocionada Ashley – yo sí. Me he traído de todo, no me falta de nada.
Shawn, mirándola cansada le preguntó:
-¿Cuántas mochilas te has traído?
-Solamente tres pares – explicó alegremente la chica.
-Estás mal de la cabeza. ¿Cómo se supone que vas a cargar con todo?
Ashley sonriendo maliciosamente señaló  al grandullón de Gun. Alana sintió lástima, por lo menos por Gun, por tener que aguantar a semejante plasta como lo era Ashley. La chica era una especia de mezcla entre la muñeca Barbie y la bruja de Blancanieves. ¿Y tendría que aguantarla todo el viaje hasta Landfield?
Gun miró a Ashley con cara de chiste y empezó a reírse en su cara.
-Me parece que definitivamente te has quedado sin neuronas Ash – se burló Gun – ni sueñes que voy a cargar con tus mochilas.
-Pues ya me dirás quién va a cargar con mi equipaje ¿Este enclenque de aquí? – señaló a Mousy, que estaba examinando preocupado la hoja de un matorral.
-Oye, esto no será venenoso ¿no?- preguntó un poco asustado Mousy a Liam.
Liam exasperado, suspiró:
-No, Mousy, no.
-Y Liam no va a cargar con las mochilas – argumentó Ashley como si fuera obvio – Así que sólo quedas tú.
-Pues no voy a llevarlas…
Shawn, visiblemente irritada comentó mientras se volvía hacia Alana:
-Vaya par de críos.
A Alana se le vino a la cabeza una espléndida idea y su cara se iluminó. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Era tan obvio…
Liam notando éste repentino cambio, le prestó más atención. Sus miradas se cruzaron y fue como si el chico le leyera la mente
-Ah no… - comenzó con cara de verdadero fastidio negando con la cabeza – eso sí que no.
-Claro que sí – zanjó Alana segura – Erik también viene. Eso me recuerda, a que no sé nada de él  desde hace tres días… el pobrecito debe de estar preocupado- miró a Selene – Chibiyue, ¿Me acompañas a buscarlo?
-Claro – asintió Selene. Con un saltito se bajó del banco y empezó a seguir a Alana, quién se dirigía a la puerta.
-He dicho que él no viene – habló iracundo Liam que cogió a Alana del brazo obligandola a pararse – me niego.
Alana con inmensa tranquilidad, como si estuviera aburrida miró la mano de Liam, cerrada sobre su brazo. Después le miró a los ojos y dijo:
-Eso es lo que hay, si no te gusta, no vengas – y con un fuerte tirón se zafó de su mano. Esto hizo que el otro hombro, el vendado, le doliera poco.
Ambas chicas se dirigieron hacia la salida dejándolo allí plantado. Cuando iban a salir por la puerta, Liam las alcanzó:
-¡Esperad! – Gritó el chico – Os acompaño – El tono de resignación del chico hizo sonreír a Selene.
Se dirigieron hacia el centro de la ciudad. Atravesaron unos cuantos callejones hasta que  vieron un pequeño bar llamado “Raven’s Bar”.
Entraron dentro. Era el típico bar pequeño. Al lado derecho había unas cuantas mesas y sillas con algunos clientes sentados. En el lado izquierdo, que era más amplio que el otro, dos mesas de billar. Una pareja de hombres mayores con muy mala pinta parecían estar inmersos en la emocionante partida. Al fondo, justo al lado de la máquina de baile, estaba la barra. Las estanterías tenían un montón de botellas de todas clases, muy ordenadas y limpias.
Erik estaba allí. Tenía el pelo suelto, lacio. Su uniforme era un chaleco negro y rojo, con unos pantalones negros y la camisa blanca. Se encontraba secando  un par de copas, aunque parecía no prestar mucha atención a lo que hacía, tenía un semblante pensativo.
………………………. (LIAM)
Al entrar en el bar una campanita que había arriba de la puerta avisó de que alguien entraba. Erik como acto reflejo levantó la cabeza. Cuando el chico vio a Alana dejó lo que estaba haciendo, salió de la barra con cara de alivio y abrazó a la chica.
-Alana – dijo él con voz de preocupación - ¿Dónde estabas? ¿Por qué desapareciste sin más? ¿Sabes lo preocupado que me tenías?
La chica lo abrazó aún más fuerte. Luego se separó y le dijo mirándole a los ojos:
-Te he echado de menos…
Erik sonrió y le dio un suave beso en los labios
-Lo se
-Bueno, bueno… Ya está bien de tanto empalagoseo. – Añadió Liam incómodo, mirando hacia otro lado. A Erik se le cambió repentinamente  la cara. El ambiente se empezó a caldear
-Pero qué…
Las dos chicas notando el peligro, intentaron cambiar de tema de conversación.
-¿Erik? – Le llamó Alana – Por qué no nos sentamos en una de las mesas mientras te lo cuenta todo, es bastante largo, además tengo una propuesta que hacerte – La chica cogió de la mano a Erik y se lo llevó a una mesa apartada, a su vez, Selene se dirigía a Liam:
-Tengo ganas de bailar un rato, vamos.
-Yo no bailo – Dijo Liam, mirándola fijamente a la parejita. Selene, que no llevaba bien eso de que le llevaran la contraria, clavó una mirada asesina en el chico e hizo que las luces de las lámparas titilaran amenazando con apagarse. Liam a quién le pilló desprevenido miró asustado a Selene.
-He dicho que vamos a bailar – Dijo mientras tiraba del chico hacia la máquina de baile a pesar de que éste seguía resistiéndose un poco.
A Liam, desde el primer momento que había visto a Selene, por decirlo de alguna manera, le había intimidado un poco, a pesar de lo ridículo que parecía debido a su corta estatura y su aspecto infantil, estaba aprendiendo que no había que llevarle demasiado la contraria, podía llegar a ser… peligrosa. Pero por otra parte, se alegró de que Alana tuviera una amiga como ella, porque siempre le protegía y cuidaba de ella.
………………………………………….  (ALANA)
Erik y ella se había sentado en una mesa apartada y bebían unas cocacolas. Al contarle toda la historia del ataque y de la muerte de su abuela, su novio que no había expresado ningún tipo de reacción, parecía concentrado en la historia, en todos los detalles. Cuando Alana terminó, Erik respiró aliviado.
-Ya decía yo que estaba inquieto últimamente y que tenía un mal presentimiento respecto a ti.
Alana sonrió:
-Tu sexto sentido, que se activa cada vez que estoy en problemas ha vuelto al ataque ¿Eh?
Erik sonrió un tanto complacido, para finalmente volver a estar serio.
-Siento lo de tu abuela, ha sido… una gran pérdida.
Un fuerte dolor recorrió el cuerpo de Alana, cada vez que alguien nombrara a su abuela… ¿se sentiría así de infeliz?
De fondo se escuchaba una musiquilla feliz. Alana un tanto desconcertada se giró y observó de donde procedía aquella canción. Selene muy divertida, daba saltitos y reía mientras jugaba a una máquina de DDR. A su lado en otra máquina idéntica se encontraba Liam maldiciendo aquél juego mientras intentaba seguir torpemente las flechitas que le indicaba donde tenía que pisar. En otra situación aquella escena habría resultado divertida, pero ahora mismo Alana no tenía fuerzas para reír, tenía la sensación de no poder volver a reír en la vida. Y encima tenía que huir del hombre que había matado a su abuela. Como una cobarde.
-“Ahora no me queda más remedio – pensó Alana – pero las cosas cambiarán, pienso ir a por ti Alan.”
La chica se volvió de nuevo y levantando una ceja preguntó:
-Entonces ¿Vendrás conmigo?
Erik, que también había estado observando sombríamente a Liam, al oír la pregunta clavó de nuevo su intensa mirada en la de Alana. Esta fue recompensada con una pequeña descarga eléctrica.
¿Por qué se ponía tan nerviosa cada vez que le miraba a los ojos? Algo en su mirada le recordó…
-¿Todavía lo dudas? – respondió él con una increíble sonrisa mientras alargaba la mano y le acariciaba suavemente la mejilla. Alana perdió totalmente la concentración – iría a cualquier parte contigo.
La chica sin poder articular palabra le dedicó solo un asentimiento con el que quiso decir “Entonces entendido”
Erik dirigió entonces su mirada hacia Liam con una cierta hostilidad y rencor.
-Por cierto, ¿Qué hace él aquí? – preguntó intentando restar e importancia, aunque Alana sabía perfectamente que si se la daba y no le culpaba de ello, después de aquella pelea…
-Se ha empeñado en acompañarnos también a Landfield – le informó la chica poniendo los ojos en blanco – así que por favor, te pido que en el viaje ni discutáis ni os peleéis – y volvió a repetir – por favor.
Él se la quedó un buen rato mirando sin decir nada hasta que por fin habló.
-Está bien. Pero que conste que lo hago por tí, porque te quiero – se cruzó de brazos y se recostó en el respaldo de su silla. De su boca apareció una sonrisa burlona – considérate afortunada.
La muchacha le dio un golpe cariñoso en el brazo y dijo:
-Idiota presuntuoso.
Se levantaron de la mesa y se dirigieron hacia Selene y Liam que había acabado en ese momento la partida. El chico estaba sudando y con la cara de estar totalmente picado.
-Chicos- dijo Alana para llamar su atención- está decidido. Erik también viene.
Liam le dirigió una mirada de puro fastidio pero no dijo nada, algo que sorprendió mucho a Alana.
-Liam- le llamó Erik sorprendiendo aún más a Alana y a los demás- tengo que hablar contigo un momento.
-Pero que…- empezó la chica.
-Tenemos que dejar de lado nuestras diferencias y lo que sucedió en el pasado, como dos personas  responsables- le explicó Erik a Alana. Después miró de nuevo a Liam- ¿Vienes?
El chico que seguía con cara de desconcierto aceptó y salieron a la calle. Alana le dirigió a Selene una mirada de preocupación. Ésta sólo se encogió de hombros y comentó:
-¿Quién entiende a los tíos?
················································· (SELENE)
Iba corriendo a mucha velocidad decidida a saltar el gran precipicio que se encontraba ante ella, pero siguió adelante sin detenerse. Justo al llegar al borde saltó y con muy agilidad empezó a correr por la pared como si del suelo se tratase. Cuando vio que iba a caer cogió impulso y saltó hasta una gran columna que había al lado. Apoyando las manos sobre los salientes empezó a ascender…
-No, lo estás haciendo mal- le desconcentró una voz con urgencia.
En ese momento se desconcentró e inevitablemente cayó al vacío perdiéndose en la oscuridad.
-¡Mira lo que has hecho!- gritó Selene mientras apretaba insistentemente el botón del mando de la PS3 para reanudar de nuevo la partida- Estaba a punto de llegar al final idiota, lo has hecho a posta.
Cogió uno de los cojines que había en el sofá y se lo estampó en la cara a Gun, que se hallaba a su lado.
-No es verdad,- dijo éste divertido mientras apartaba el cojín- ese no era el camino por donde debías ir, era por el otro lado.
Selene molesta, pero un poco divertida a la vez le pasó el mando bruscamente. Odiaba que le dijeran lo que tenía que hacer y aquél chico no hacia más que  interponerse en su camino.
-Pues ya que el “señor” es tan listo- lo miró ceñuda- hazlo tú.
Gun la miró divertido y con una sonrisa de no haber roto un plato en su vida le contestó:
-Por supuesto- las palabras estaban mezcladas visiblemente con un toque burlesco para intentar provocar a Selene.
-“¿Por qué todos los tíos son así de sadomasoquistas?”- pensó Selene furibunda- ¿”Es que les gusta que les peguen o qué?”
La chica respiró hondo intentando calmarse e ignoró a Gun por completo. Decidió observar  a su alrededor. Se hallaba en el gran salón de casa de los Blackborn. Alana estaba acurrucada en el sofá con la mirada perdida, seguramente inmersa en sus pensamientos. Selene sintió una punzada de lástima por su amiga. Era injusto que  el destino o lo que fuera la tratase tan mal. No se merecía lo de su abuela. Después de haber estado buscando y esperando a que apareciese, cuando por fin lo hacía un psicópata y le arrebataba a la única familia que tenía. No era nada justo. Alan… sólo de pensar en su nombre le producía repugnancia. Inconscientemente dirigió la mirada hacia Liam. Éste estaba en el sofá que había en frente al de Alana, mirando a su amiga fijamente mientras al lado Ashley parloteaba sin darse cuenta de que estaba siendo ignorada. Liam era el hermano de Alan… pero eran tan distintos…  No había conocido mucho a Liam, pero su intuición le decía que era una buena persona, un poco inmaduro y estúpido, pero al fin y al cabo, buena persona. Aunque Selene percibía algo oscuro en él, algo que no lograba descifrar…
La chica sacudió la cabeza. Serían imaginaciones suyas. Dirigió su mirada hacia Matt que estaba charlando con Mousy al lado de la puerta con cristalera que daba al patio. Mousy era un tipo extraño y raro, pero se le veía a simple vista que era buena persona y además, tenía unos ojos increíblemente bonitos.
-¡Ja! ¿Qué te dije? – Le gritó Gun indudablemente orgulloso – lo he conseguido, te dije que  no era por donde tú decías.
De repente recordó una cosa, desde que había sucedido lo de la batalla de Hollow Castle no hacía más que acordarse de ello y siempre acababa triste, abatida y sobretodo inquieta. Hacía ya tiempo que había tenido aquella extraña visión. Alana sosteniendo un cuerpo sin vida entre sus brazos, todo lleno de sangre, esa sensación de dolor y agonía… No quería ni pensarlo. Cuando vio ante sus ojos el asesinato de la directora se le pasó por la cabeza que tal vez se habría hecho realidad su visión… pero no lo era. Lo recordaba claramente y ese cuerpo de la visión no era el de la abuela de Alana. Pero si no lo era ¿de quién sería? ¿Es que aquello no era suficiente? Alguien más iba a morir. Selene abatida y mareada escondió su cabeza entre las rodillas.
………………………………………….. (ALANA)
-Selene ¿Te encuentras bien?
Matt acababa de sacarla de su retahíla de pensamientos. Al hacer mención de Selene, se fijó en ella, estaba muy pálida y parecía muy mareada. Levantó la cabeza que la tenía entre las rodilla y tenía los ojos un poco llorosos.
-¿Eh? – Selene parecía desorientada. Mousy se le acercó preocupado.
-¿Cuáles son los síntomas?
Selene lo miraba sin entender
-¿Mareos? ¿Vómitos? ¿Pérdida del conocimiento? Podríamos tener entre manos un grave caso de neumonía. Pues bien, por suerte he traído – mientras hablaba sacó una mochila llena de medicamentos y se puso a rebuscar en ella. Gun con cara de sulfurado lo apartó de al lado de la chica.
-Lo que necesita es aire, plasta.
-…Con un refresco me basta, así me espabilo un poco, creo que ha sido una bajada de tensión… - habló temblorosa Selene.
-Está bien, un segundo – Dijo Alana mientras se levantaba en un acto reflejo y se dirigía hacia la cocina.
-Eh – Añadió Liam alcanzándola – Te recuerdo que ya no trabajas como sirvienta en ésta casa. Así que no tienes que hacer todo lo que te manden, puedo ir yo a por el refresco.
Alana se paró en seco. Era cierto, ya no trabajaba para la familia de Liam. Se sintió rara, como vacía, ahora era una simple “invitada” más.
Le invadió una oleada de nostalgia, en parte echaba de menos su antigua vida: su única preocupación de entonces era encontrar a su abuela, no tenía que preocuparse por herir a nadie, ni de sentirse culpable por nada…
Pero si no se hubiera convertido en bruja, no hubiera conocido nunca a Erik, Matt, Tay, Selene…
Alana pareció reaccionar:
-Voy porque quiero, porque Selene es mi amiga, y no porque nadie me lo mande – Respondió un poco picada Alana.
-Pues ya que vas, tráeme un batido de papaya… -Le picó aún más Liam
-¡No empieces!
-Jajaja, vamos, era una broma – se reía Liam
-¡Infantil! – Alana se puso roja de enfado. Liam que pareció enfadarse también respondió mientras se ponía rojo:
-¡Amargada!
-¡Madura un poco, niño chico!
Liam le sacó la lengua y volvió a ir hacia el salón
Cuando Liam se había dado la vuelta, Alana sonrió, en realidad echaba de menos sus peleas.
Aquella fue una noche rara, todos los chicos durmieron en una de las habitaciones de invitados, y Selene y ella en la suya. Ashley se había negado a dormir con nadie que no fuera Liam, por lo que acabó durmiendo ella sola en el cuarto del chico. Selene que parecía estar muy cansada tras la bajada de tensión, durmió casi toda la noche entera del tirón, exceptuando sus dos o tres momentos de sonambulismo en las que se ponía a comerse la almohada, a patalear, o se levantaba y se ponía a gritar:
-¡FIESTAAAAA!
Ella en cambio, Alana no conseguía conciliar el sueño, cada vez que cerraba los ojos veía el cuerpo sin vida de su abuela, y la única vez que consiguió dormir, soñó con Tay, que se le acercaba muy serio y cuando luego se acercaba ella a tocarlo, él desaparecía, más tarde volvía a aparecer su abuela.
A la mañana siguiente todos se despertaron muy temprano y se encontraron en la puerta de la casa de los Blackborn listos con sus mochilas. Ashley al final solo consiguió llevarse una de sus tres mochilas muy a su pesar. Antes de partir, Eleonorah y el Señor William se despidieron de Alana y Liam con un fuerte abrazo. Se pusieron en marcha y llegaron hasta la entrada del bosque donde les esperaba Erik. Alana al verle se le dibujó una sonrisa en la cara y corrió hasta él abrazándole.
-¿Estas preparada? – Le susurró al oído cariñosamente
-Contigo, siempre – dijo ella mirándole a los ojos.
-Bueno – cortó Liam pasando por su lado de un modo desquiciante - ¿podemos irnos ya o vais a estar otro ratito así?
Alana le sacó la lengua pero le hizo caso, se apartó de Erik y se encaminó hacia la espesura del bosque. De repente se quedó clavada en el suelo. Una silueta había aparecido a escasos metros de ellos. Su figura le era muy familiar… hasta que se dio cuenta de quién era.
-Tay… - Dijo atónita Selene con los ojos muy abiertos sin poder creérselo.
El chico, que los observaba tranquilamente, sonrió.
-Os estaba esperando…
FIN DEL CAPITULO